Desconexión digital: el Senado avanza y estas serían las obligaciones para las empresas

La desconexión digital dio un nuevo paso en México. El 14 de octubre de 2026, la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado avaló un proyecto para limitar las comunicaciones laborales fuera de horario. Todavía no es una obligación general vigente: falta completar el proceso legislativo.

¿Qué aprobó el Senado sobre la desconexión digital?

La propuesta busca modificar los artículos 3o. Ter y 132 de la Ley Federal del Trabajo (LFT). Su objetivo es reconocer que las personas trabajadoras puedan abstenerse de atender llamadas, mensajes de WhatsApp, correos u otras comunicaciones del centro de trabajo después de su jornada, durante descansos, vacaciones, permisos o licencias.

El dictamen recibió ocho votos a favor en la Comisión de Trabajo, según el informe del Canal del Congreso. Es un avance relevante, pero la aprobación en comisión no significa que la reforma ya sea ley.

¿Qué obligaciones tendrían los patrones?

Si la reforma llega a aprobarse definitivamente y se publica, los centros de trabajo tendrían que:

  • Respetar el derecho a desconectarse una vez terminada la jornada y durante los periodos protegidos.
  • Emitir una política interna de desconexión digital aplicable al personal.
  • Acordar con las personas trabajadoras o sus representantes reglas para el uso de medios digitales, considerando tanto la operación de la empresa como el tiempo personal y familiar.

Por ejemplo, una política podría aclarar cuándo se espera respuesta a un correo, cómo se organizan las guardias y a quién corresponde autorizar trabajo fuera del horario. Son medidas ilustrativas, no un listado de requisitos reglamentarios ya vigentes para todas las empresas.

¿La desconexión digital ya es obligatoria?

Hay que distinguir dos situaciones. La LFT ya reconoce este derecho para quienes trabajan bajo la modalidad legal de teletrabajo: el artículo 330-E, fracción VI, obliga al patrón a respetar su desconexión al finalizar la jornada.

Lo nuevo es que el proyecto pretende extender ese reconocimiento a las demás personas trabajadoras, incluidas quienes laboran de manera presencial. El texto discutido contempla que, de convertirse en decreto, entre en vigor 180 días después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación. Como esa publicación no ha ocurrido, el plazo no ha comenzado.

Prepararse sin adelantarse

Las áreas administrativas y de recursos humanos pueden revisar horarios, mecanismos de comunicación, guardias y criterios para autorizar horas extraordinarias. Conviene documentar los acuerdos con el personal, sin presentar estas acciones preventivas como obligaciones nuevas que ya deban cumplir todos los patrones.

En las empresas con trabajo a distancia, también puede ser útil nuestro artículo sobre home office por lluvias y políticas internas, que aborda la importancia de delimitar la jornada y establecer reglas claras.

La clave es seguir el proceso legislativo y esperar el texto definitivo antes de modificar políticas por una exigencia aún no vigente. Para continuar al día con noticias laborales y administrativas, puedes visitar el canal de YouTube de Facturando.

Control de asistencia en 2027: ¿seguirán sirviendo Excel y los relojes checadores?

El control de asistencia cobra nueva importancia con la reforma de la jornada laboral. Si tu empresa utiliza hojas de Excel, listas en papel o relojes checadores, seguramente te preguntas si podrás seguir utilizándolos en 2027 o tendrás que invertir en un sistema diferente.

La respuesta requiere distinguir dos cosas: lo que ya establece la ley y los detalles operativos que todavía debe definir la autoridad. Cambiar de herramienta sin conocer esa diferencia puede generar gastos innecesarios.

¿Qué exige la reforma sobre el control de asistencia?

El decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 1 de mayo de 2026 incorporó a la Ley Federal del Trabajo la obligación de registrar electrónicamente el inicio y el final de la jornada de cada trabajador y entregar esa información a la autoridad cuando la solicite.

La reforma también reduce gradualmente la jornada semanal: el límite es de 48 horas en 2026, bajará a 46 en 2027 y llegará a 40 en 2030. No significa que las empresas deban operar ya con jornadas de 40 horas.

El decreto prevé que la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) emita disposiciones generales sobre el ámbito de aplicación y las excepciones del registro electrónico, con entrada en vigor a partir del 1 de enero de 2027. Al 13 de octubre de 2026, no encontramos publicadas esas disposiciones específicas.

¿Seguirán sirviendo Excel, el papel y los relojes checadores?

Una lista en papel no constituye por sí misma un registro electrónico. Excel permite guardar información digital, pero eso no garantiza que cumpla con las condiciones que establezca la STPS. En el caso de los relojes checadores, habrá que revisar qué información generan, cómo la conservan y si cumplen las reglas aplicables. Digitalizar el control de asistencia no equivale automáticamente a cumplir.

Esto no significa que los controles manuales pierdan automáticamente su valor como evidencia. El artículo 804 de la Ley Federal del Trabajo contempla conservar y exhibir controles de asistencia cuando se llevan en el centro de trabajo. Su posible valor probatorio y el cumplimiento de la obligación de registro electrónico son asuntos distintos.

Además, la reforma señala que el contenido del registro electrónico hará prueba plena cuando se acredite que fue acordado entre trabajador y empleador. Comprar un programa, por sí solo, no satisface necesariamente esa condición.

¿Cómo preparar tus registros antes de 2027?

Mientras se publican las disposiciones, la empresa puede revisar sus procedimientos actuales sin comprometerse todavía con una tecnología específica:

  • Identifica si cada registro permite conocer quién trabajó y a qué hora comenzó y terminó su jornada.
  • Comprueba si puedes recuperar el historial y explicar correcciones, ausencias o incidencias.
  • Compara las horas registradas con turnos, autorizaciones de tiempo extra y pagos de nómina.
  • Documenta quién administra la información, cómo se resguarda y cómo se comunica el procedimiento al personal.

Estas son recomendaciones de organización; no son una lista de requisitos técnicos emitidos por la STPS. Para revisar también los ajustes de horarios y turnos, te recomendamos nuestro artículo sobre la jornada laboral de 40 horas.

Antes de invertir en un sistema nuevo

El objetivo no es comprar el software más costoso, sino tener un control de asistencia confiable y poder consultar los registros cuando hagan falta. Revisa primero las debilidades del proceso actual y después contrasta las herramientas disponibles con las disposiciones oficiales que publique la STPS.

Así podrás decidir si basta con mejorar tu control de asistencia o si necesitas cambiar de sistema. Y para mantenerte informado sobre novedades laborales, de nómina y cumplimiento empresarial, te invitamos a suscribirte a nuestro canal de YouTube.

Cambio de turnos entre trabajadores: cómo autorizarlo sin generar riesgos

El cambio de turnos puede ayudar a un trabajador a atender una necesidad personal sin que la empresa pierda continuidad. Sin embargo, el acuerdo entre dos compañeros no basta para modificar el horario. Antes de aprobarlo, la organización debe revisar la jornada acumulada, los descansos, las horas extra, el tipo de turno y la operación del puesto.

Permitir intercambios informales puede generar registros de asistencia inconsistentes, pagos incorrectos o jornadas superiores a los límites legales. Por eso, la autorización debe convertirse en un procedimiento sencillo y documentado.

¿Es válido el cambio de turnos entre trabajadores?

La Ley Federal del Trabajo no prohíbe que dos personas soliciten intercambiar sus horarios. Además, el artículo 58 permite que la jornada sea distribuida de común acuerdo entre la persona empleadora y trabajadora.

Por tanto, el cambio de turnos puede autorizarse, pero no debe ejecutarse únicamente por decisión de los empleados. La empresa necesita participar porque conserva la responsabilidad de controlar la asistencia, respetar los límites de jornada y pagar correctamente las prestaciones.

Los trabajadores también están obligados a prestar el servicio en la forma, tiempo y lugar convenidos. Presentarse en un horario distinto sin autorización puede incumplir las condiciones acordadas, aunque otro compañero haya aceptado cubrir el turno original.

¿Por qué no basta el acuerdo entre compañeros?

Un intercambio puede afectar más elementos de los que parecen. Una persona podría trabajar durante su día de descanso, pasar de una jornada diurna a una nocturna, acumular tiempo extraordinario o presentarse en domingo.

Además, quien cubra el horario debe contar con la capacitación y permisos necesarios. El problema no es solamente quién se presenta a trabajar, sino los efectos que el ajuste puede producir en nómina, seguridad, descanso y continuidad operativa.

¿Qué debe revisar la empresa antes de autorizarlo?

Jornada diaria y semanal. Deben sumarse las horas que cada persona trabajará después del intercambio. En 2026, el límite semanal aplicable continúa siendo de 48 horas por la transición gradual hacia las 40 horas. La suma de jornada ordinaria y extraordinaria tampoco puede superar 12 horas en un día.

Tipo de jornada. El nuevo horario puede ser diurno, nocturno o mixto. La duración diaria máxima es de ocho horas para la jornada diurna, siete para la nocturna y siete horas y media para la mixta.

Horas extraordinarias. El cambio de turnos no debe utilizarse para ocultar tiempo extra. Durante 2026 y 2027, la transición legal mantiene un límite de nueve horas extraordinarias semanales. Si el intercambio genera tiempo adicional, debe registrarse y pagarse conforme corresponda.

Descanso semanal y domingo. Por cada seis días trabajados debe otorgarse, por lo menos, un día de descanso con salario íntegro. Si el nuevo horario implica laborar en domingo, también debe revisarse la prima dominical de al menos 25 %.

Aptitud para cubrir el puesto. La empresa debe confirmar que quien cubrirá el horario puede desempeñar las funciones sin aumentar riesgos.

Para ampliar el contexto, te recomendamos leer nuestro artículo sobre la jornada laboral de 40 horas, donde explicamos el calendario gradual y los controles que deben preparar las empresas.

¿Cómo documentar la solicitud?

Un formato físico o electrónico puede ser suficiente. Lo importante es que identifique el acuerdo y deje evidencia de la revisión realizada.

La solicitud debería contener:

  • nombres y números de empleado;
  • puestos y áreas involucradas;
  • fechas y horarios originales;
  • horario que se pretende intercambiar;
  • confirmación de que ambas personas están de acuerdo;
  • revisión de jornada, descanso y horas extra;
  • nombre, fecha y firma de quien autoriza.

La aprobación debe emitirse antes de que ocurra el cambio de turnos. Un mensaje enviado después no demuestra que la empresa revisó oportunamente sus consecuencias.

¿Conviene regularlo en el reglamento interior?

Sí. El artículo 423 de la Ley Federal del Trabajo dispone que el reglamento interior debe incluir las horas de entrada y salida, los periodos de descanso, y el lugar y momento en que comienzan y terminan las jornadas.

La empresa puede incorporar ahí el procedimiento para solicitar intercambios o desarrollar una política complementaria con plazos, responsables, medios autorizados y causas objetivas para negar una petición.

La decisión debe basarse en cobertura operativa, límites de jornada, capacitación y seguridad, no en preferencias personales del supervisor.

Procedimiento práctico para autorizar el cambio

  1. Los dos trabajadores presentan la solicitud con anticipación.
  2. El responsable revisa puestos, cobertura y aptitud.
  3. Recursos Humanos verifica jornada acumulada, descansos y pagos adicionales.
  4. La empresa aprueba o rechaza mediante un medio que deje evidencia.
  5. El ajuste autorizado se refleja en asistencia, supervisión y nómina.
  6. La documentación se conserva con los registros laborales.

Este control evita que el cambio de turnos se convierta en una práctica informal difícil de comprobar durante una inspección o conflicto.

Recomendación final

Intercambiar un horario puede beneficiar al trabajador y a la empresa, siempre que exista autorización previa y una revisión completa. La flexibilidad no está peleada con el cumplimiento; el riesgo aparece cuando los cambios se realizan sin registro y sin medir sus efectos.

Si alguien modifica su turno sin autorización, la respuesta debe analizarse conforme al contrato, el reglamento interior y las circunstancias. No toda conducta justifica automáticamente una sanción grave, y cualquier medida disciplinaria debe respetar el derecho de la persona trabajadora a ser escuchada.

La mejor práctica es establecer un procedimiento breve, comunicarlo al personal y conservar evidencia. Así pueden atenderse necesidades personales sin descuidar la jornada, los descansos, la nómina ni la seguridad del centro de trabajo.

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Jornada laboral de 40 horas: calendario 2026-2030 y controles para empresas

La reforma laboral ya cambió el mapa de cumplimiento para patrones, nómina y recursos humanos. Aunque la jornada laboral de 40 horas será gradual, 2026 debe aprovecharse para revisar horarios, turnos, horas extra, reglamento interior y controles de asistencia.

¿La jornada de 40 horas ya aplica desde 2026?

La reforma ya fue publicada, pero no significa que todas las empresas deban operar inmediatamente con 40 horas semanales. La transición será progresiva y llegará a esa meta en 2030.

De acuerdo con el decreto publicado en el DOF el 1 de mayo de 2026, la reducción se aplicará por etapas: 48 horas en 2026, 46 en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 en 2030.

Esto permite a las empresas reorganizar turnos, cargas de trabajo y costos laborales sin hacer ajustes improvisados. Sin embargo, también exige planeación desde ahora.

¿Qué cambia en las horas extra?

La reforma también modifica el manejo del tiempo extraordinario. La jornada extraordinaria tendrá una transición hacia un máximo de 12 horas semanales, con límites por día y reglas de pago cuando se excedan los topes permitidos.

Para el área administrativa, el reto no será solo pagar correctamente. También será demostrar cuántas horas se trabajaron, cuándo ocurrieron, quién las autorizó y cómo se reflejaron en nómina.

Por eso, conviene revisar políticas internas, formatos de autorización, reportes de asistencia y criterios de pago antes de que el nuevo esquema sea exigible en la operación diaria.

¿Qué es el registro electrónico de jornada?

Uno de los cambios más relevantes es el registro electrónico de jornada. La Ley Federal del Trabajo incorpora la obligación de registrar electrónicamente la hora de inicio y finalización de cada trabajador, y proporcionar esa información a la autoridad cuando sea requerida.

Este punto puede impactar a empresas que todavía usan controles manuales, listas en papel o registros informales. La asistencia deja de ser únicamente un dato administrativo y se convierte en evidencia laboral ante una posible inspección.

Las disposiciones generales sobre este registro deberán precisar alcance, excepciones y condiciones técnicas. Por eso, 2026 debe usarse como periodo de preparación.

¿Qué deberían preparar las empresas?

Antes de modificar horarios, es recomendable hacer un diagnóstico por área, puesto y centro de trabajo. No todos los equipos tienen la misma carga operativa ni los mismos riesgos.

Una revisión inicial debería incluir:

  • Horarios actuales y jornadas realmente trabajadas.
  • Turnos críticos que podrían requerir personal adicional.
  • Horas extra recurrentes y causas que las generan.
  • Reglamento Interior de Trabajo, contratos y políticas internas.
  • Sistema de asistencia y evidencia disponible para inspecciones.

También te recomendamos leer este artículo que publicamos en nuestro blog: SAT – Reducción de jornada laboral a 40 horas, porque permite comparar cómo se veía el tema cuando aún era iniciativa. Ademas, te invitivamos a leer este otro, Ley Silla: nuevas obligaciones para empresas muestra otro ejemplo de cumplimiento que requiere documentos, políticas y evidencia.

Conclusión fiscal

La jornada laboral de 40 horas no debe tratarse como un cambio lejano. Aunque la meta final llega en 2030, las decisiones de 2026 pueden evitar ajustes costosos en nómina, turnos y controles internos.

La recomendación es preparar evidencia, revisar políticas y documentar decisiones. En materia laboral, cumplir no solo significa conocer la regla, sino poder demostrar cómo se aplicó.

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SAT – Reducción de jornada laboral a 40 horas

En los últimos meses, el tema de la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas por semana ha ganado terreno en la conversación nacional y empresarial. Esta reforma laboral no solo representa una modificación a la Ley Federal del Trabajo, sino un paso importante hacia un modelo más equilibrado y sostenible para la vida de millones de trabajadores. Las jornadas de trabajo más cortas son tendencia mundial y, en México, este cambio busca alinearse con estándares internacionales que priorizan la calidad de vida sin perder competitividad.

¿En qué consiste esta reforma?
Actualmente, la legislación mexicana establece que la jornada semanal máxima es de 48 horas, distribuidas comúnmente en seis días de ocho horas. Con la iniciativa de reducción a 40 horas, la nueva estructura sería de cinco días laborables de ocho horas o una redistribución flexible que sumaría un total de 40 horas semanales. Esto implica que las personas trabajadoras tendrían dos días de descanso obligatorio por semana, en lugar de uno solo, sin afectar su salario ni sus derechos adquiridos.

Beneficios para los trabajadores y las empresas
Entre los principales beneficios destaca una mejora significativa en la calidad de vida de los colaboradores. Con más tiempo disponible para la familia, el desarrollo personal y el descanso, se reduce el agotamiento físico y mental, mejorando la salud y bienestar general. Estudios han demostrado que jornadas más cortas incrementan la productividad, ya que los empleados suelen estar más motivados y enfocados durante su horario laboral.
Desde la perspectiva empresarial, este cambio puede traducirse en una reducción del ausentismo y la rotación de personal. También mejora la reputación de la organización como un empleador responsable, lo que atrae y retiene talento de alto nivel. Además, este ajuste puede fomentar una cultura laboral más moderna y competitiva, alineada con las prácticas globales de países como Alemania o Países Bajos.

¿Existen desventajas o retos?
Como en cualquier cambio estructural, también existen desafíos a considerar. La reducción de la jornada podría generar preocupación en algunas empresas, especialmente en sectores donde las operaciones requieren mano de obra constante. Estas organizaciones podrían enfrentar un incremento en costos si es necesario contratar personal adicional para cubrir las horas faltantes.
Otro reto es la necesidad de reorganizar los procesos internos y optimizar la gestión del tiempo y la productividad. Sin una adecuada planeación y comunicación interna, el riesgo de cuellos de botella o sobrecarga en ciertos turnos podría aumentar.

Consecuencias de este cambio en el mercado laboral
La reducción de horas laborales podría tener un efecto positivo en la economía a largo plazo. La implementación de una jornada de 40 horas semanales impulsaría la formalización del empleo, al incentivar la contratación de más personal para cubrir turnos. También podría estimular sectores relacionados con el ocio, el turismo y el comercio, ya que las personas tendrían más tiempo disponible para el consumo y el esparcimiento.
No obstante, la transición requerirá una adaptación progresiva tanto por parte de las empresas como de las y los trabajadores. Se prevé que, a corto plazo, haya un periodo de ajustes operativos y de capacitación para maximizar la eficiencia bajo la nueva jornada.

¿En qué punto está la aprobación de la reforma?
Hasta el momento, la reducción de la jornada de 48 a 40 horas ha avanzado de manera significativa en el Congreso de la Unión. La propuesta ha sido discutida en la Cámara de Diputados y cuenta con un fuerte respaldo de sindicatos y organizaciones sociales. Sin embargo, aún se encuentra en proceso de revisión y consulta entre legisladores, cámaras empresariales y organismos gubernamentales.
El Gobierno Federal ha señalado que se busca construir un acuerdo que equilibre los intereses de los trabajadores y las necesidades de los sectores productivos. Se espera que en los próximos meses la reforma avance hacia su aprobación definitiva, con la posibilidad de que entre en vigor en el corto o mediano plazo.

Reflexión final
La reducción de la jornada laboral a 40 horas representa una oportunidad histórica para modernizar las relaciones laborales en México. Este cambio no solo es un acto de justicia social, sino un paso hacia entornos laborales más humanos, productivos y sostenibles. Las empresas que se anticipen y adopten este enfoque podrán posicionarse mejor frente a los nuevos desafíos y oportunidades del mercado laboral actual.

¿Estás listo para ser parte de esta transformación hacia un equilibrio real entre la vida y el trabajo?

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Hasta la próxima.