Donaciones entre familiares: ¿cuándo están exentas y qué debes informar al SAT?

Las donaciones familiares pueden estar exentas del impuesto sobre la renta (ISR), pero no todas siguen las mismas reglas. Importan el parentesco, el valor del bien y los documentos que respalden la operación.

También existe una diferencia que suele causar confusión: estar exento de ISR no significa quedar libre de toda obligación informativa. Algunos donativos exentos también deben informarse al SAT.

¿Qué donaciones familiares están exentas de ISR?

El artículo 93, fracción XXVII, de la Ley del ISR establece una exención sin límite de importe para los donativos entre cónyuges y para aquellos que reciben los descendientes de sus ascendientes en línea recta. Es decir, por ejemplo, de padres a hijos o de abuelos a nietos.

Cuando la donación va en sentido contrario, de hijos a padres o de nietos a abuelos, también puede estar exenta, pero existe una condición adicional: el ascendiente que recibe los bienes no debe enajenarlos ni donarlos posteriormente a otro descendiente en línea recta, conforme al supuesto previsto en la ley.

No toda entrega entre familiares está exenta sin condiciones.

¿Qué sucede con los donativos entre hermanos, tíos o primos?

Las donaciones familiares entre hermanos, tíos, sobrinos, primos o personas sin parentesco no disfrutan de la exención ilimitada anterior. Para estos casos, la ley contempla un límite anual y el excedente puede generar ISR.

Como referencia para 2026, el límite general equivale a tres UMA anuales: $128,383.92, de acuerdo con el valor oficial de la UMA publicado por el INEGI. Esta cifra se actualiza con el ejercicio y debe revisarse al calcular el impuesto.

Ejemplo: si alguien recibe $100,000 de su hermano y $40,000 de un primo en 2026, supera el límite general. En principio, el excedente debe analizarse como ingreso gravable.

¿Cuándo deben informarse los donativos superiores a $600,000?

Aquí aparece otra regla, distinta de la exención. El artículo 90 de la Ley del ISR obliga a las personas físicas residentes en México a informar en su declaración anual los préstamos, donativos y premios recibidos cuando, de forma individual o conjunta, excedan de $600,000 durante el ejercicio.

Imagina que una madre dona $700,000 a su hija. El donativo puede estar totalmente exento de ISR, pero la hija debe informarlo porque supera el umbral establecido. Informar no es lo mismo que pagar impuestos.

Tampoco debe confundirse esta obligación con los reportes bancarios sobre depósitos en efectivo. En nuestro artículo sobre depósitos bancarios y el SAT explicamos esa diferencia.

¿Cómo comprobar que el dinero o los bienes fueron donados?

Para respaldar una donación conviene preparar un expediente acorde con el importe y el tipo de bien. Puede incluir:

  • Documento de donación: identifica al donante, al beneficiario, la fecha, el bien o importe y la aceptación correspondiente.
  • Pruebas de parentesco: actas de nacimiento o de matrimonio, según el caso.
  • Rastro del movimiento: comprobantes de transferencia y estados de cuenta que permitan identificar de dónde salió y a dónde llegó el dinero.
  • Documentos del bien: factura, escritura y demás constancias que correspondan, cuando se trate de vehículos o inmuebles.

Una transferencia bancaria por sí sola no demuestra necesariamente que hubo una donación. Además, el contrato privado no sustituye las formalidades que pueda exigir la legislación civil aplicable.

¿Qué pasa si se omite el donativo en la declaración anual?

Si existe obligación de informar y no se cumple, la omisión puede generar problemas en una revisión. El artículo 91 de la Ley del ISR contempla consecuencias para préstamos y donativos no declarados o informados dentro del procedimiento de discrepancia fiscal.

Ello no supone un cobro automático de ISR por cualquier depósito: existe un procedimiento en el que el contribuyente puede acreditar el origen y tratamiento de los recursos. Conviene informar a tiempo y conservar evidencia.

¿Y si la donación consiste en una casa o un terreno?

En una donación inmobiliaria hay que revisar algo más que el ISR federal. La transmisión debe cumplir las formalidades civiles correspondientes, normalmente mediante escritura pública y trámites registrales. También pueden existir derechos, honorarios notariales o contribuciones locales cuya aplicación depende de la entidad federativa.

Por ello, antes de firmar una donación de inmueble, conviene consultar con el notario las condiciones de la operación y confirmar si procede algún beneficio local. La exención de ISR no permite concluir, por sí sola, que todos los costos serán cero.

Un apoyo familiar también necesita respaldo

Las donaciones familiares pueden facilitar la transmisión de patrimonio o apoyar económicamente a una persona cercana. Para hacerlo con seguridad, lo esencial es identificar correctamente el parentesco, revisar si existe obligación informativa y conservar evidencia suficiente desde que se realiza la operación.

Para seguir al día sobre donaciones familiares, declaraciones, fiscalización y otras obligaciones del SAT, puedes visitar el canal de YouTube de Facturando, donde compartimos información útil para contribuyentes y profesionales contables.

Depósitos bancarios en 2026: cuándo debes declararlos ante el SAT

Manejar depósitos bancarios de forma correcta es esencial para mantener una buena relación con la autoridad fiscal. En 2026, persisten dudas sobre si recibir dinero en una cuenta genera impuestos automáticos. La realidad es técnica: el sistema del Servicio de Administración Tributaria (SAT) se enfoca en la procedencia y la justificación de esos recursos.

¿El SAT cobra impuestos por recibir depósitos?

Es fundamental aclarar que en México no existe un impuesto directo por el simple hecho de recibir dinero en tu cuenta bancaria. El antiguo Impuesto a los Depósitos en Efectivo (IDE) fue eliminado hace años; sin embargo, los bancos tienen obligaciones informativas que permiten al SAT vigilar estos movimientos.

El límite de los 15,000 pesos en efectivo

Las instituciones financieras deben reportar mensualmente al SAT cuando un contribuyente recibe más de 15,000 pesos en efectivo. Debes considerar los siguientes puntos sobre esta regla:

  • Solo efectivo: El límite aplica exclusivamente a billetes y monedas, no a transferencias.
  • Monto acumulado: Se suma el total de depósitos realizados en un mes calendario.
  • Por institución: el cálculo se realiza por el total de cuentas que tengas en un mismo banco.

¿Qué movimientos supervisa la autoridad fiscal?

El SAT pone especial atención en el efectivo porque es más difícil de rastrear que las operaciones digitales. Los movimientos que suelen generar reportes automáticos incluyen:

  • Depósitos realizados en ventanilla bancaria o cajeros automáticos.
  • Pagos en efectivo a créditos bancarios.
  • Depósitos efectuados en tiendas de conveniencia o corresponsales.

Por el contrario, las transferencias electrónicas (SPEI), los traspasos entre cuentas del mismo titular y los depósitos con cheque no entran en este reporte de los 15,000 pesos.

Riesgos de la discrepancia fiscal

Superar el límite mensual no genera una multa inmediata, pero sí una alerta. El riesgo real ocurre cuando existe una diferencia entre lo que depositas y lo que declaras como ingreso. Si no puedes justificar el origen del dinero con facturas o contratos, la autoridad puede determinar:

  1. ISR omitido: impuestos no pagados sobre ese dinero.
  2. Actualizaciones y recargos: el costo del impuesto ajustado a la inflación.
  3. Multas: sanciones por omitir ingresos en tu contabilidad.

Recomendaciones para tu salud fiscal

Para evitar revisiones innecesarias, es recomendable documentar cada ingreso. Conserva siempre contratos de préstamos, actas de donación o facturas que respalden el dinero recibido. Además, evita mezclar tus finanzas personales con los ingresos de tu actividad empresarial para facilitar cualquier aclaración futura.


Conclusión

En 2026, la clave no es el monto del depósito, sino la capacidad de demostrar que ese dinero ya pagó impuestos o que no es un ingreso gravable. Mantener una contabilidad ordenada y declarar tus ingresos de forma oportuna es la mejor estrategia para operar con tranquilidad ante el SAT.