La idea de tener menos presión fiscal suena atractiva para cualquier contador, administrador o empresario. Menos auditorías, menos bloqueos de sellos digitales y devoluciones más ágiles serían buenas noticias para quienes cumplen correctamente con sus obligaciones.
Pero hay que leer la letra completa.
La Secretaría de Hacienda publicó en el Diario Oficial de la Federación un acuerdo con criterios orientadores para mejorar la relación entre la autoridad fiscal y los contribuyentes. El documento habla de certeza jurídica, eficiencia administrativa, inversión productiva y cumplimiento fiscal. Puedes consultar la publicación oficial aquí: Acuerdo publicado en el Diario Oficial de la Federación.
Este documento también ha sido identificado en distintos medios como el Acuerdo 68/2026 de la SHCP, publicado en el DOF el 4 de mayo de 2026. Aunque su contenido se relaciona directamente con la actuación del SAT, es importante precisar que se trata de un acuerdo emitido por Hacienda y no de una reforma al Código Fiscal de la Federación.
Dicho de otra forma: no estamos ante una carta abierta para dejar de cumplir. El acuerdo orienta la forma en que la autoridad buscará actuar, pero no elimina sus facultades de revisión, control o comprobación.
Lo que realmente está diciendo Hacienda
El mensaje central es que la autoridad buscará una actuación más ordenada, predecible y eficiente. Esto incluye temas que preocupan mucho a los contribuyentes:
- Auditorías fiscales.
- Restricción temporal de certificados de sello digital.
- Devoluciones de saldos a favor.
- Trámites de RFC y e.firma.
- Fallas en sistemas institucionales.
- Atención a contribuyentes afectados por medidas de control.
En papel, la intención es positiva. Hacienda busca que el cumplimiento fiscal no se convierta en una carga innecesaria para quienes operan correctamente.
Sin embargo, esto no significa que el contribuyente pueda confiarse. Si existen diferencias, omisiones, CFDI mal emitidos, declaraciones inconsistentes o documentación incompleta, el riesgo fiscal sigue ahí.
Menos auditorías no significa cero auditorías
Uno de los puntos más comentados es que la autoridad procurará ejercer sus facultades de comprobación de forma concentrada. En términos prácticos, se buscaría una revisión más integral por ejercicio fiscal y por contribuyente, salvo casos justificados.
Esto puede ayudar a reducir revisiones dispersas o duplicadas. Para los equipos contables, esa claridad puede facilitar la preparación de información.
Pero el punto clave es este: el SAT conserva sus facultades de revisión.
Por eso, la mejor defensa sigue siendo tener información ordenada. Cada mes debe cerrarse con soporte suficiente para explicar ingresos, deducciones, impuestos trasladados, impuestos retenidos, cancelaciones, sustituciones de CFDI y diferencias contables.
No basta con tener los XML guardados. También es necesario validar que estén vigentes, que correspondan al RFC correcto, que tengan el uso fiscal adecuado y que coincidan con la contabilidad.
En este punto, el Validador CFDI de Facturando puede ayudar a detectar errores antes de que se conviertan en aclaraciones, rechazos o diferencias fiscales. Para un contador, esto representa ahorro de tiempo y mayor seguridad al revisar comprobantes emitidos y recibidos.
Sellos digitales: el riesgo sigue siendo alto
Otro tema importante es el certificado de sello digital. El acuerdo plantea que la restricción temporal del CSD debería procurarse como una medida de última instancia, privilegiando mecanismos preventivos o correctivos cuando sea posible.
Esto suena tranquilizador, pero no elimina el riesgo.
Cuando una empresa no puede facturar, el problema deja de ser solamente fiscal. También afecta ventas, cobranza, operación, atención a clientes y flujo de efectivo.
Por eso, los contribuyentes deben revisar constantemente:
- Opinión de cumplimiento.
- Buzón Tributario.
- Estatus de certificados.
- CFDI cancelados.
- CFDI sustituidos.
- Diferencias entre facturación, declaraciones y contabilidad.
- Posibles operaciones con contribuyentes listados.
La prevención es mucho menos costosa que una aclaración urgente ante la autoridad.
También conviene revisar información relacionada con la opinión de cumplimiento del SAT, ya que este documento suele ser solicitado en trámites, licitaciones, contratos y procesos internos de control.
Devoluciones más ágiles, pero con expediente completo
El acuerdo también menciona la intención de optimizar los tiempos de devolución de saldos a favor. Para empresas y personas físicas, esto puede ser relevante porque una devolución detenida afecta directamente la liquidez.
Pero una devolución no depende solo de tener saldo a favor.
La autoridad puede revisar CFDI, declaraciones, retenciones, pagos provisionales, estados de cuenta, papeles de trabajo y documentación soporte. Si algo no cuadra, el trámite puede terminar en requerimientos o rechazos.
Por eso, antes de solicitar una devolución, conviene revisar:
- Que los CFDI estén vigentes.
- Que los XML coincidan con la declaración.
- Que los impuestos acreditables estén correctamente soportados.
- Que la información bancaria sea correcta.
- Que la e.firma esté vigente.
- Que exista respaldo documental suficiente.
El programa Descargar CFDI ayuda a obtener de forma masiva los XML emitidos y recibidos directamente del SAT. Esto facilita respaldar operaciones, preparar revisiones y conciliar información fiscal con mayor rapidez.
También puede consultarse el artículo Descargar CFDI: mostrar los conceptos y totales del CFDI, donde se explica cómo aprovechar mejor la información contenida en los comprobantes.
Fallas en el portal del SAT: hay que guardar evidencia
Otro punto útil del documento es el tratamiento de fallas en sistemas institucionales. Si un contribuyente no puede cumplir por una falla atribuible a la plataforma oficial, la evidencia será fundamental.
No basta con decir que “el portal no funcionaba”.
Lo recomendable es guardar:
- Capturas de pantalla.
- Fecha y hora.
- URL consultada.
- Mensaje de error.
- Folios generados.
- Acuses incompletos o fallidos.
- Bitácora interna del intento de cumplimiento.
Esta práctica puede ayudar en aclaraciones posteriores. También permite demostrar que el contribuyente intentó cumplir en tiempo y forma.
Qué deben hacer los contadores desde ahora
La noticia no debe verse como una invitación a relajarse. Debe verse como una oportunidad para ordenar procesos fiscales.
Si Hacienda busca una relación más clara con los contribuyentes, las empresas también deben responder con controles más claros.
Las acciones recomendadas son:
- Descargar XML de forma periódica.
- Validar CFDI emitidos y recibidos.
- Revisar diferencias contra declaraciones.
- Conciliar información fiscal y contable.
- Monitorear Buzón Tributario.
- Tener evidencia de fallas en plataformas oficiales.
- Preparar expedientes digitales por ejercicio fiscal.
- Revisar vigencia de e.firma y certificados.
La tranquilidad fiscal se construye antes de una revisión
La promesa de menos presión fiscal puede ser una buena señal, pero no debe confundirse con una protección automática.
El contribuyente cumplido necesita algo más que buenas intenciones de la autoridad. Necesita información ordenada, comprobantes válidos, documentación completa y herramientas que le permitan detectar errores a tiempo.
Para los contadores, el mensaje es claro: si los procesos fiscales están bien documentados, cualquier revisión, devolución o aclaración se atiende con más seguridad.
En cambio, si la información está dispersa, incompleta o sin validar, incluso una medida orientada a dar certeza puede convertirse en un problema operativo.
La mejor estrategia sigue siendo la misma: cumplir, validar, respaldar y documentar. Ahí es donde realmente empieza la tranquilidad fiscal.
